Tengo la suerte de tener a mis cuatro abuelos vivos.
Mi abuelo Hugo está viviendo feliz con su mujer, Sonia en San Luis.
Mi abuela Marta está sobreviviendo en Derqui, y digo sobreviviendo porque sus días son todos iguales, sin sentido alguno, solo cumple necesidades básicas y satisface algunos vicios.
Mi abuela Yolanda en éste momento está cumpliendo un sueño, y tras pasar 10 años sin ver a su hija Claudia, fue por segunda vez a California, a visitarla. La propuesta de mi tía fue para sus dos padres, pero mí abuelo decidió quedarse.
Y por último está mi abuelo Andrés, quien es esposo de mi abuela Yolanda, el que se quiso quedar, y tristemente creo que es el que está más próximo a irse de forma física.
Mi abuela se fue hace exactamente un mes, faltan dos para que vuelva.
Mi abuela habla todos los días al grupo de WhatsApp que tenemos de la familia, está cada día mas viva, haciendo mil cosas allá, siendo muy feliz y mientras tanto acá está mi abuelo, muriéndose de a poquito. Y eso manifiesta él, no solo con las palabras, sino con todo su cuerpo. En lo que van de 30 días se avejentó, parece como que pasó un camión temporal y le sumó 4 años a su aspecto. Me gustaría que fuese mentira, y que sea como mi viejo dice "No es nada" y que realmente sea nada, pero yo lo veo con todos los boletos picados de ida.
Yo soy de las nietas más grandes y además estoy más cerca, a raíz de vivir al lado de su casa desde principio de año y también más cerca de su corazón porque me permití y me permitió verle un poco más el alma. Le muestro los audios que sube mi abuela al grupo, porque claro, el no tiene celular y se rehúsa a intentar usar uno (y a todos los avances y cambios también se resiste) y hago que él le mande otros -se le ilumina todo el rostro al escuchar su voz, parece una probada del antídoto antidepresivo de mejor calidad y efectividad el el mundo- conversan, un ratito aun que sea. El resto se los hijos de mis abuelos también hacen que esté comunicado, y lo visitan, lo miman, le hablan, toman mate, lo llevan al médico, etc etc.
Pero mi abuelo la extraña a mi abuela, y se le nota todo el tiempo, en todo el cuerpo.
Mi abuelo se está muriendo-matando. Y no es solo por lo que se hace y por cuánto se deja. Sino, principalmente, es de tristeza.