Hablas mucho de resiliencia
De cambio
De meditación
De mindfulness
De ser empático
De decontruirte
Hablas mucho y haces poco
Ahí está el problema.
Y siempre es igual
Siempre decís lo mismo y hacés lo mismo
Así no funciona
Tenés que cambiar
Ya te lo dije
Pero una vez más
No querés escucharme
Miro y me veo es donde subo mis textos. También en Instagram como @miroymeveo_escritura y en Spotify como Miro y Me veo Escritura
martes, 19 de mayo de 2020
sábado, 16 de mayo de 2020
Carta arriba
Como me gustaría sentir tu olorcito una vez más, agarrarte las manos y pintarte las uñas.
Me encantaría volver del colegio y que me esperes con la comida calentita, siempre atenta a lo que nos gustaba.
Me gustaría escuchar tu voz, haciendo algún chiste de como nos cagamos el pelo con mi hermana, o que me preguntes si ya tengo novio.
Quisiera ver peliculas con vos, aunque hablabas mucho y casi nunca prestabas atención.
También me gustaría, ya que estamos soñando, jugar a las cartas y ganarte, ya que eso nunca pasaba, que suerte tenía Martita.
Ésta es una carta a vos,
que te extraño
y te amo un montón.
Me encantaría volver del colegio y que me esperes con la comida calentita, siempre atenta a lo que nos gustaba.
Me gustaría escuchar tu voz, haciendo algún chiste de como nos cagamos el pelo con mi hermana, o que me preguntes si ya tengo novio.
Quisiera ver peliculas con vos, aunque hablabas mucho y casi nunca prestabas atención.
También me gustaría, ya que estamos soñando, jugar a las cartas y ganarte, ya que eso nunca pasaba, que suerte tenía Martita.
Ésta es una carta a vos,
que te extraño
y te amo un montón.
domingo, 3 de mayo de 2020
Ansiedad
Cuarenta días de aislamiento social preventivo
Cuarenta días de noticias, de tutoriales de como hacer tapabocas, de publicidades de alcohol en gel.
Cuarenta días de extrañar el ruido de la ciudad, el transporte, el trabajo, el estudio, de extrañar los besos y los abrazos.
Muy pocas salidas.
Al principio era una aventura salir a comprar al supermercado.
Pero de pronto esa adrenalina de salir se convirtió en ansiedad.
En miedo
En parálisis
En llanto.
No tenía ganas, pero salí igual.
Claustrofobia en el exterior.
Transpiración fría,
garganta seca,
esperas eternas,
vulnerabilidades,
olvidos,
miedo, mucho miedo.
Sentí que se me iba a salir el corazón del cuerpo.
Llegué y quería acostarme
y no despertar nunca más-
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