Todavía me acuerdo la primera vez que te vi.
Venía de un día largo y lluvioso. La verdad es que ese día todo me venía saliendo mal y casi te cancelo. Era junio y empezaba a hacer frío. No fui bien vestida porque era una salida de amigos, así que ni me peine.
Google maps me traicionó una vez más y di mil vueltas hasta llegar a destino.
De la nada me puse nerviosa, ahora entiendo porqué, doblé en callao y te ví.
Con tu sonrisa gigante y tus ojos rasgados. Se notaba que no sabias donde poner las manos. Yo tampoco, así que de la emoción nos abrazamos, y fuimos a tomar esa cerveza.
Dos pintas
Unas papas con cheddar
3 horas de charla
Tenía mucho sueño y al otro día tenía que cursar y trabajar, así que me acompañaste a la parada del bondi. Por alguna razón que ninguno de los dos sabe, nos dimos la mano esas 3 cuadras hasta la garita. Por un momento pensé que nos ibamos a besar. Yo estaba en la vereda y vos en la calle, el cordón me elevaba unos centímetros y aún así te miraba desde abajo. Hacía frío así que nos abrazamos hasta que llegó el 67.
"Avisame cuando llegues"
Me dijiste, y eso hice. Y desde ése día no nos dejamos de ver, necesitaba verte de vez en cuando, algunos días de la nada sentía ganas de darte un abrazo. Un día te lo dije y me dijiste que si quería fuera para tu casa, seguro que medio en broma pero fui. Ése día conocí tu casa. Tomamos un vaso de agua y charlamos un rato, pensé "que hermosa persona, no quiero perderla nunca" y por ahora viene siendo así. Parece mentira que de ese momento pasaron 2 años, parece que fue ayer.