lunes, 29 de marzo de 2021

"Olvida el error, recuerda la lección"

 El otro día leí esa frase en una historia de Instagram y me dejó pensando. 

Cuantas veces recordamos una situación por la equivocación, el error, el sufrimiento que nos causó. Pero nunca la recordamos por la lección y el aprendizaje que nos dejó. 

Creía que había entendido esto, porque recuerdo vivencias del pasado sin rencores. Pero no. Aunque sienta que es así, sigo nombrándolas por el error que tuve;

"¿Te acordás esa vez que me metieron un billete de 500 pesos falsos en el trabajo?"

En lugar de recordarlo así, podría decir

"¿Te acordás de esa vez en la que aprendí que siempre tengo que revisar los billetes antes de tomarlos?"

Fue un error, si. Pero me dejó una lección, y eso es lo importante. 

Y así con todo, obvio. 

No tenemos que lamentarnos eternamente por nuestros errores. Tenemos que amigarnos con ellos, todos cometemos errores. El que no hace, no se equivoca. Vos hacé, equivocate. Eso te va a hacer crecer. Gracias a esos errores, somos más sabios.

miércoles, 3 de marzo de 2021

Cuando te (re)conocí

 Todavía me acuerdo la primera vez que te vi.

Venía de un día largo y lluvioso. La verdad es que ese día todo me venía saliendo mal y casi te cancelo. Era junio y empezaba a hacer frío. No fui bien vestida porque era una salida de amigos, así que ni me peine.

Google maps me traicionó una vez más y di mil vueltas hasta llegar a destino.

De la nada me puse nerviosa, ahora entiendo porqué, doblé en callao y te ví.

Con tu sonrisa gigante y tus ojos rasgados. Se notaba que no sabias donde poner las manos. Yo tampoco, así que de la emoción nos abrazamos, y fuimos a tomar esa cerveza.  

Dos pintas

Unas papas con cheddar

3 horas de charla

Tenía mucho sueño y al otro día tenía que cursar y trabajar, así que me acompañaste a la parada del bondi. Por alguna razón que ninguno de los dos sabe, nos dimos la mano esas 3 cuadras hasta la garita. Por un momento pensé que nos ibamos a besar. Yo estaba en la vereda y vos en la calle, el cordón me elevaba unos centímetros y aún así te miraba desde abajo. Hacía frío así que nos abrazamos hasta que llegó el 67. 

"Avisame cuando llegues"

Me dijiste, y eso hice. Y desde ése día no nos dejamos de ver, necesitaba verte de vez en cuando, algunos días de la nada sentía ganas de darte un abrazo. Un día te lo dije y me dijiste que si quería fuera para tu casa, seguro que medio en broma pero fui. Ése día conocí tu casa. Tomamos un vaso de agua y charlamos un rato, pensé "que hermosa persona, no quiero perderla nunca" y por ahora viene siendo así. Parece mentira que de ese momento pasaron 2 años, parece que fue ayer.