Estoy caminando por un sendero violeta.
Mi cuerpo es volátil. Soy enorme y celeste.
Me acerco a un túnel.
El túnel del tiempo, donde viven las memorias de todo el mundo.
En él me encuentro con mi yo de 18 años. Está llorando y le duele el corazón
¿Qué necesitas?
¿Qué te duele?
¿Cómo te puedo ayudar?
Ahora estoy para lo que necesites. Te amo y te cuido.
Nos abrazamos y todo deja de doler.
Sale el sol, nos vamos al final del túnel. Al lado de la salida hay un tronquito en el que nos sentamos yo y mi otro yo, que es roja y flaquita.
Te agradezco por todo lo que hiciste por mi, Candy. Me dice.
La veo pasar del rojo al amarillo, cambió como el fuego, luego se convirtió en ave y voló.
Con ella se fueron mis dolores, mis miedos y frustraciones. Gracias Candy del pasado, me trajiste hasta acá.
Te amo y te cuido.