Hace un mes exacto por motivos de fuerza mayor tuve que irme de la casa de mi infancia, de mi querido Derqui donde pasé mi infancia y mi adolescencia, donde en todas las calles tengo recuerdos y en donde mas feliz (e infeliz) fui.
Ahora no tengo casa.
Es decir, si tengo un lugar donde dormir, donde estudiar, donde comer etcétera, pero no tengo un lugar que sea mío. Llego a mi casa, me baño, preparo la comida, me siento a comer y silencio. Todas las comidas del día las como sola, todo el día estoy más que nada sola. Cosa que no me molestaba, porque llegaba y tenía a mi mamá que me escuchaba y me preguntaba como me había ido en el día, y de verdad le importaba.
Ahora no tengo casa.
Porque nada es mio, duermo más pero no es mi lugar todavía. Y no va a ser creo, lo tomo como un lugar de transición.
Pero cuando vengo a la casa de mi mamá me invade la nostalgia. El mueble donde guardaba mi ropa ya no es mío, mi cama no tiene sábanas, cambiaron de lugar los muebles. Pero es acá donde me siento a gusto. Mi mamá me hace comidas ricas aun que cocine poco,mi hermana me da los mejores abrazos del mundo y mi abuela hace los mates mas ricos que probé en la vida.
Derqui es un lugar alejado de todos los lugares, muchas personas incluso desconocen de su existencia. Pero es mi lugar. Mi historia.
Ahora las calles son nuevas, historias nuevas para escribir. Crecimiento. Me da miedo, me dan ganas de volver, pero además de que viajar es imposible, creo que sería retroceder en mi avance, vengo bien así, estoy contenta. Sola pero conociéndome-
Jamás estás sola. Siempre vos con vos y además muchos de los que te conocemos teniendote presente porque cómo no si siempre sos un lindo pensamiento
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